El debate en torno a un nuevo retiro de fondos de las AFPs ha tomado fuerza en la agenda política y económica del Perú. La presidenta Dina Boluarte se alineó a lo voceado por la Comisión de Economía del Congreso sobre un octavo retiro de los fondos de las AFP’s pese a las negativas iniciales del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y otros entes especializados. En este sentido, Boluarte comentó que los ahorros pertenecen a los trabajadores y sus familias; mostrando así un sorpresivo apoyo a esta medida
Este giro político coincide con la presión social a favor del acceso a los fondos, reflejada en marchas ciudadanas en Lima, y con la presentación de más de veinte proyectos de ley en el Congreso. La Comisión de Economía del Congreso debatirá este 17 de septiembre la viabilidad del octavo retiro, con participación del MEF, la SBS y la Asociación de AFP’s.
Cabe precisar que en un inicio, el titular del MEF, Raúl Pérez-Reyes, rechazó cualquier propuesta de retiro de fondos, mientras que ahora señala que “La economía peruana puede soportar impactos transitorios y manejables”.
Larraín Vial advierte impacto del retiro de fondos administrados
En su más reciente informe de estrategia, Larraín Vial advierte un impacto negativo sobre la liquidez de las acciones que cotizan en la Bolsa de Valores de Lima (BVL) y una consecuente pérdida de visibilidad de los fundamentos de las compañías listadas.
De este modo, señala que un octavo retiro sería contraproducente para la reforma y la sostenibilidad del sistema previsional peruano y podría provocar salidas de aproximadamente el 22% del AUM, lo que representaría un duro golpe para el mercado de capitales local. Asimismo, estima una potencial salida de ~PEN 26.000 millones (USD 7.400 millones; ~22% de los activos bajo gestión; ~2,5% del PIB), lo que perjudicaría el mercado de capitales local.
Es probable que las AFPs dependan de los componentes más líquidos de sus carteras (bonos soberanos y fondos mutuos extranjeros; ~47% del AUM) para gestionar dichos retiros, indicaron. Sin embargo, esto no implica que los activos ilíquidos (~30% del AUM, incluyendo acciones locales, que representan ~16% AUM) sean inmunes.
Por lo que dicha medida limitaría la liquidez de las acciones y, a su vez, la visibilidad de los fundamentales de las empresas en las valoraciones.
