SpaceX se incorporó oficialmente este martes al Nasdaq-100, convirtiéndose en una de las inclusiones más rápidas en la historia del índice tras su reciente oferta pública inicial (IPO). La empresa aeroespacial pasa a formar parte del principal índice tecnológico de Estados Unidos gracias al mecanismo de incorporación acelerada de compañías de gran capitalización, diseñado por Nasdaq para evitar que empresas de gran tamaño deban esperar hasta el siguiente rebalanceo trimestral para ser incorporadas al índice.
A diferencia de los rebalanceos tradicionales, la incorporación de SpaceX no implicó la salida de ninguna otra compañía. En consecuencia, el índice aumenta temporalmente su número de componentes. Aunque el Nasdaq-100 hace referencia a las 100 mayores empresas no financieras listadas en el mercado Nasdaq, en la práctica puede contener más de 100 valores debido a que algunas compañías, como Alphabet, tienen más de una clase de acciones incluida en el índice. Con el ingreso de SpaceX, el Nasdaq-100 pasa de representar 100 a 101 compañías.
La entrada de SpaceX también obliga a los fondos pasivos (por ejemplo, los fondos bursátiles o ETF) que replican el desempeño del Nasdaq-100 a modificar sus portafolios. Gestores de fondos con cientos de miles de millones de dólares bajo administración deben incorporar la acción para mantener una composición alineada a la del índice. Diversas estimaciones de mercado calculan que este proceso generará compras cercanas a los US$4,300 millones en acciones de SpaceX, convirtiendo su ingreso en uno de los eventos de mayor relevancia para los inversionistas institucionales durante la jornada.
Pese a ser una de las empresas más valiosas del mundo, SpaceX debutará con una ponderación relativamente moderada dentro del Nasdaq-100. Esto se debe a que Nasdaq calcula los pesos de sus componentes utilizando la capitalización bursátil ajustada por flotante libre (free float), es decir, considerando únicamente las acciones efectivamente disponibles para negociación. Dado que tras la IPO solo una pequeña fracción del capital de SpaceX quedó en circulación, su participación inicial en el índice se estima alrededor del 1.3%, muy por debajo de la que tendría si se utilizara su capitalización bursátil total.
Coincidiendo con su incorporación al Nasdaq-100, este martes también venció el período de restricción posterior a la oferta pública inicial (quiet period), lo que permitió a los principales bancos de inversión iniciar formalmente la cobertura de SpaceX.
Las recomendaciones fueron ampliamente favorables, aunque con diferencias importantes en sus valorizaciones. Morgan Stanley inició cobertura con recomendación Overweight y un precio objetivo de US$300 por acción, mientras que Goldman Sachs fijó un precio objetivo de US$205. Entre otras entidades, JPMorgan estableció un objetivo de US$225, Deutsche Bank de US$255, Citi de US$200 y UBS de US$190, reflejando una visión positiva sobre el potencial de crecimiento de la compañía, pero también una elevada incertidumbre respecto a la velocidad con la que podrá materializar sus ambiciosos planes de expansión. Hoy SPCX cerró la jornada cotizando en torno a los US$150.