La calificadora destacó la baja deuda pública y las perspectivas de inversión en minería e infraestructura, aunque advirtió que una mejora de la nota soberana requerirá avances institucionales y una mayor capacidad de ejecución.
El retroceso de precios en alimentos y energía acerca la inflación al piso del rango meta del BCRP, reforzando expectativas de nuevos recortes en la tasa de interés.