Nvidia presentó resultados que volvieron a superar con amplitud las expectativas del mercado y reforzaron que la ola de inversión en inteligencia artificial todavía está lejos de encontrar un techo. La compañía reportó ingresos por USD 57 mil millones en el tercer trimestre fiscal —por encima de los USD 55 mil millones que esperaba Wall Street— y un beneficio por acción ajustado de USD 1.30, superando cómodamente los USD 1.26 anticipados por el consenso. La lectura general fue la de otro trimestre excepcional tanto en escala como en ritmo de expansión.
El motor absoluto volvió a ser el negocio de centros de datos, que alcanzó USD 51.2 mil millones, muy por encima de los USD 48.6 mil millones que proyectaban los analistas. La plataforma Blackwell se consolidó como el eje del trimestre, no solo por su capacidad técnica —que según benchmarks ofrece hasta diez veces más throughput por megavatio que la generación previa— sino también por la intensidad con la que los proveedores globales de nube están absorbiendo todo el inventario disponible. Jensen Huang, CEO y fundador de la empresa, fue directo: “Las ventas de Blackwell se han disparado y las GPU para la nube están agotadas”. Ese impulso fue tan fuerte que permitió compensar la casi nula contribución de la línea H20, una GPU adaptada para cumplir con regulaciones estadounidenses y que Nvidia describió como “insignificante” en ventas durante el trimestre.
Los demás segmentos mostraron un avance más moderado, aunque en general positivo. El negocio de videojuegos generó USD 4.3 mil millones, ligeramente por debajo de lo esperado pero con un sólido crecimiento interanual de 30%. Visualización profesional avanzó 56% hasta USD 760 millones, mientras que automotriz creció 32% alcanzando USD 590 millones. Aunque ninguno de estos negocios compite en magnitud con la división de centros de datos, sí contribuyen a sostener la diversificación que Nvidia busca consolidar a medida que su ecosistema se expande.
En rentabilidad, Nvidia registró un margen bruto ajustado cercano al 74%, en línea con las expectativas del mercado. Los gastos operativos ajustados se mantuvieron bajo control en USD 4.22 mil millones, lo que permitió que el ingreso operativo ajustado escalara a USD 37.75 mil millones. La utilidad neta ajustada alcanzó USD 31.77 mil millones, un avance cercano al 60% interanual que reafirma la capacidad de la empresa para traducir volumen en rentabilidad incluso en un entorno global de presiones de capacidad.
El anuncio más observado por el mercado fue la guía para el cuarto trimestre fiscal. Nvidia anticipa ingresos por USD 65 mil millones, muy por encima de los USD 62 mil millones que esperaba el consenso, y un margen bruto ajustado cercano al 75%. La lectura es clara: la compañía confía en que el ciclo de demanda no solo continuará, sino que podría acelerarse a medida que Blackwell gane mayor participación en centros de datos y la infraestructura para entrenamiento e inferencia siga expandiéndose a escala industrial. Nvidia sostiene que la industria ha entrado en un “ciclo virtuoso de la IA”, caracterizado por una demanda de cómputo que crece de manera exponencial y empuja a los gigantes de la nube a reservar capacidad con meses de anticipación.
En el plano estratégico, el reto inmediato para Nvidia parece ser más logístico que comercial. Entre restricciones regulatorias, ajustes de productos para China y la necesidad de ampliar capacidad de fabricación avanzada, la empresa enfrenta presiones que pocas compañías han experimentado en un ciclo tecnológico comparable. Aun así, el trimestre sugiere que mantiene una ventaja tecnológica amplia y un nivel de demanda difícil de igualar.
El consenso de bancos de inversión compilado por Bloomberg mantiene una visión favorable sobre la acción. Los precios objetivo actuales se ubican en una media de USD 235.29, en tanto que la cotización de cierre de hoy es de USD 186.52. No obstante, la acción escaló alrededor de 5% tras la presentación de resultados situándose en alrededor de USD 193 en la negociación fuera de hora.
Para los inversionistas locales, es importante recordar que Nvidia también se negocia en el Segmento Global de la Bolsa de Valores de Lima, lo que permite acceder al valor directamente desde el mercado peruano.