Pese a una inestabilidad política que pocos mercados habrían resistido, la renta variable peruana ha ofrecido uno de los desempeños más sólidos de la región. Entre el 10 de octubre de 2018 y el 10 de octubre de 2025 (toma de mando de José Jerí), el índice MSCI NUAM Peru General ha rendido 14,9 % anualizado en soles, lo que equivale a 100.3% acumulado en siete años. Todo esto en un contexto en el que el Perú tuvo seis presidentes distintos: Martín Vizcarra, Manuel Merino, Francisco Sagasti, Pedro Castillo, Dina Boluarte y José Jerí. Y si se considerara el 2018 completo, el recuento incluiría a un sétimo presidente, pues Pedro Pablo Kuczynski dejó el cargo en marzo de ese año.
Índice General de la BVL (2018-2025)
Fuente: BCRP (con datos de la BVL).
El resultado es sorprendente como revelador: mientras la escena política atravesaba episodios de renuncias, vacancias, protestas y rupturas de gabinete, el mercado local siguió generando valor para los inversionistas. La aparente desconexión entre política y rentabilidad bursátil demuestra que, en el Perú, el manejo económico y monetario es sólido y que las empresas líderes mantienen flujos robustos, operan con prudencia financiera y dependen cada vez menos del ruido interno.
Aunque la percepción pública ha sido de crisis constante, el desempeño del índice general de la BVL confirma que los inversionistas con portafolios diversificados fueron recompensados por su paciencia. El mensaje es claro: siete años, seis presidentes, múltiples crisis y aun así, la bolsa más que duplicó su valor. La historia reciente del mercado peruano demuestra que, en el largo plazo, la disciplina puede más que la incertidumbre.