Las acciones de clase B de Volcan siguen extendiendo su fuerte rally alcista. Tras un 2025 en el que la acción rindió 256%, coronándose como la acción más rentable de la BVL (sin considerar juniors), este año no solo supera el 30% de rendimiento acumulado en lo que va de enero sino que acaba de superar la barrera de S/ 1 en negociación intraday, nivel clave que podría dar soporte a la evolución alcista de la acción.
El buen desempeño de Volcan este inicio de año se explica principalmente por un entorno muy favorable para el conjunto de metales a los que la compañía está expuesta. Si bien el zinc sigue siendo el eje del negocio, otros metales como la plata y el plomo también son importantes para Volcan.
En esa línea, en lo que va del año la plata acumula una ganancia cercana al 41%, seguido del estaño, con un alza de alrededor de 24%, mientras que el oro también muestra una subida relevante de más de 15%. En paralelo, los metales base han mantenido un sesgo constructivo, con el cobre avanzando en torno al 5% y el zinc y el plomo mostrando incrementos más moderados, pero consistentes. Este contexto ha reforzado la expectativa de generación de caja de Volcan.
Dicho entorno de precios ha coincidido con una estructura financiera más ordenada tras el refinanciamiento de la compañía el año pasado, reduciendo el riesgo percibido y permitiendo que el ciclo de metales se traslade de manera más directa al capital. Con un balance más sólido, el mercado vuelve a poner sobre la mesa la probabilidad de retorno de dividendos a partir de 2026, así como la opcionalidad asociada a exploraciones y a potenciales joint ventures, incluyendo aquellas vinculadas a Antofagasta, que refuerzan el perfil de crecimiento de mediano plazo.
En términos de valoración relativa, los múltiplos actuales de Volcan muestran un posicionamiento particular frente al universo Minería–Polimetálica. La acción transa con un EV/EBITDA 2026 cercano a 3.0x, por debajo de la mediana sectorial de aproximadamente 5.3x, mientras que el P/E 2026 se ubica alrededor de 5.3x frente a una mediana superior a 8.0x. En contraste, el múltiplo P/BV se sitúa por encima de la mediana del sector, reflejando la revalorización del patrimonio tras la mejora del balance y la reducción del apalancamiento.
De cara a las próximas ruedas de bolsa, Volcan enfrenta una fase distinta a la del rally inicial: el mercado ya incorporó buena parte del cambio de expectativas y ahora el foco estará puesto en la capacidad del precio de consolidar niveles en torno a S/ 1 sin perder tracción. En el corto plazo no puede descartarse mayor volatilidad ni tomas de ganancia, especialmente tras un avance tan acelerado, pero mientras el papel logre sostenerse sobre sus zonas de referencia dentro de un ciclo favorable de metales, la idea de burbuja bursátil parece ser exagerada. No obstante, la continuidad del flujo comprador dependerá menos del entusiasmo y más de señales concretas en precios de los metales, generación de caja y visibilidad sobre dividendos en el 2026, elementos que marcarán el tono de la acción en esta nueva etapa.
