El repunte del mercado bursátil peruano continúa marcando la pauta en la región. En lo que va del 2025, el índice MSCI nuam Peru General registra un retorno de +30.7%, impulsado por el apetito hacia activos locales y la recuperación de varios sectores vinculados a la minería, la banca y los servicios. Pero más allá del índice, el verdadero atractivo está en los nombres individuales: doce acciones líquidas de la BVL superan ese nivel de ganancia, con alzas que en algunos casos resultan extraordinarias.
La minera junior PPX Mining (PPX) encabeza la lista con un asombroso +533.3%, seguida por Atacocha (ATACOBC1) con +223.5% y la minera junior Río (RIO) con +176.8%. También destacan las mineras Volcan (VOLCABC1) con +112.5%, Buenaventura (BVN) con +91.5%, Southern Copper (SCCO) con +54.4% y Poderosa (PODERC1) con +53.2%. En el ámbito financiero, Credicorp (BAP) acumula +50.5% e Intercorp Financial Services (IFS) avanza +47.2%, mientras que el ETFPERUD, que replica al índice S&P Peru Select 20% Capped, acumula una subida de +46.3%. Cierran el grupo Alicorp (ALICORC1) con +39.4% y la minera Nexa (NEXAPEC1) con +38.7%.
El comportamiento del mercado peruano contrasta con la percepción de bajo dinamismo que suele atribuírsele. Las cifras muestran que hay valor y oportunidad en la renta variable local, con retornos comparables e incluso superiores a muchas de las blue chips de Wall Street, sobre todo este año.
Mientras el S&P 500 ha promediado históricamente un rendimiento anualizado cercano al 9%, el MSCI nuam Peru General alcanza alrededor del 18% anualizado desde su origen, lo que refuerza la tesis de que, pese a su menor tamaño y liquidez, el mercado peruano puede ofrecer una buena rentabilidad ajustada al riesgo para los inversionistas pacientes y bien informados.
Por otro lado, con datos de la familia de índices de mercados amplios de S&P, mientras los mercados emergentes acumulan un rendimiento YTD de +23.7%, el Perú viene rindiendo +52.6%, ocupando el sexto lugar entre 23 países.
En un entorno donde la volatilidad global se mantiene elevada, la solidez de los fundamentos y la infravaloración relativa de varias compañías peruanas podrían seguir sosteniendo el apetito por la BVL en los próximos meses.
