SpaceX hizo historia al completar la mayor oferta pública inicial (IPO) registrada hasta la fecha, luego de recaudar USD 75,000 millones mediante la colocación de 555.6 millones de acciones a un precio de USD 135 por título.
La operación superó ampliamente el récord previo establecido por Saudi Aramco en 2019, cuando la petrolera saudí captó USD 29,400 millones en su debut bursátil. Con ello, SpaceX no solo se convierte en la mayor IPO de la historia, sino también en una de las compañías más valiosas del mercado global.
La oferta contempla además una opción de sobreasignación para los bancos colocadores por hasta 83.3 millones de acciones adicionales durante un período de 30 días. De ejercerse en su totalidad, el monto captado por la compañía podría incrementarse aún más respecto a los USD 75,000 millones inicialmente anunciados.
Las acciones de la empresa comenzaron a cotizar en el Nasdaq Global Select Market y Nasdaq Texas bajo el ticker SPCX, otorgándole una capitalización bursátil aproximada de USD 1.77 billones. Considerando opciones sobre acciones y otros instrumentos de compensación para empleados, la valoración totalmente diluida se aproxima a USD 1.8 billones.
La operación fue liderada por un sindicato de colocación integrado por algunas de las principales entidades financieras del mundo, entre ellas Goldman Sachs, Morgan Stanley, BofA Securities, Citigroup, J.P. Morgan, Barclays, Deutsche Bank, RBC Capital Markets, UBS y Wells Fargo Securities. Asimismo, participaron como co-managers diversas instituciones internacionales, incluyendo BTG Pactual, Santander, Macquarie Capital, Mizuho y Mirae Asset Securities.
Fundada por Elon Musk en 2002, SpaceX se dedica al desarrollo de cohetes reutilizables, servicios de lanzamiento espacial, tecnología satelital y soluciones de conectividad global a través de su red Starlink. La compañía ha sido una de las principales protagonistas de la nueva economía espacial y uno de los referentes tecnológicos más seguidos por los inversionistas durante los últimos años.
La demanda por las acciones fue particularmente elevada entre los inversionistas minoristas. Según información difundida por medios internacionales, este segmento presentó órdenes de compra por más de USD 100,000 millones, superando ampliamente la cantidad de acciones reservadas para dicho grupo durante la colocación.
El debut bursátil de SpaceX también es visto como una prueba clave para futuras ofertas públicas de empresas vinculadas a la inteligencia artificial. Analistas del mercado consideran que operaciones potenciales de compañías como OpenAI y Anthropic podrían verse favorecidas si la acción mantiene un desempeño sólido en sus primeras semanas de negociación.
La magnitud de la colocación refleja el fuerte apetito de los inversionistas por compañías asociadas a tecnologías disruptivas, en un contexto donde la inteligencia artificial, la infraestructura espacial y los servicios satelitales continúan captando una porción creciente de los flujos de inversión global.