La semana pasada Goldman Sachs revisó al alza su pronóstico anual para el S&P 500, ajustando su meta para fin del año de 6,600 a 6,800 puntos, y además elevó sus expectativas de retorno para los próximos 6 y 12 meses a 5 % y 8 %, lo que implicaría que el índice alcanzaría los 7,000 y 7,200 puntos respectivamente. Por su parte, Wells Fargo ha incrementado su meta para fin de 2025 a un nivel de 6,650 puntos (antes entre 6,300-6,500), y proyecta que para 2026 el S&P 500 podría ubicarse también cerca de los 7,000-7,200 puntos, apoyado en crecimiento económico moderado, utilidades corporativas robustas y una política de aranceles controlada. Este optimismo está condicionado a que la Reserva Federal mantenga señales dovish, que los costes empresariales no se disparen, y que la inflación y los riesgos comerciales no vuelvan a tensionar a los mercados.
S&P 500 – Retorno del precio (Setiembre 2025)
Fuente: Google Finance
En lo que va del año, el S&P 500 ha subido un 13.5% (18.2% con dividendos). Dicho avance sigue a una caída de entre 10 % y 15 % tras los anuncios de los nuevos aranceles de la administración Trump en abril, los cuales generaron fuerte incertidumbre. Las proyecciones de ganancias corporativas que originalmente estimaban pérdidas significativas por los aranceles han sido ajustadas al alza y lo que algunos analistas veían como un impacto negativo severo ahora se modera al considerar que muchas firmas trasladarán parte de esos costos y que ciertos gravámenes se han aplicado con retrasos o exenciones.
En la Bolsa de Valores de Lima los inversionistas cuentan con alternativas para capturar la evolución del S&P 500 mediante fondos bursátiles con exposición directa al índice como SPY, CSPX, VOO, entre otros.