La segunda vuelta presidencial de 2026 mantiene en vilo al país y a los inversionistas bursátiles. El conteo rápido de Transparencia–Ipsos al 100% mostró un escenario de empate técnico entre Roberto Sánchez, de Juntos por el Perú, y Keiko Fujimori, de Fuerza Popular. Según la medición, Sánchez obtuvo el 50.3% de los votos válidos frente al 49.7% alcanzado por Fujimori.
Los resultados fueron consistentes con los difundidos por Datum Internacional. El conteo rápido al 100% de esta encuestadora otorgó a Roberto Sánchez el 50.14% de los votos, mientras que Keiko Fujimori alcanzó el 49.86%. La diferencia entre ambos candidatos fue de apenas 0.28 puntos porcentuales, configurando también un empate técnico y reflejando una elección marcada por una alta polarización y un margen extremadamente estrecho entre ambos aspirantes.
El panorama también refleja la incertidumbre que muestran las cifras oficiales. De acuerdo con la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), con el 54.56% de actas contabilizadas al cierre de esta edición, Keiko Fujimori registraba el 52.63% de los votos frente al 47.37% de Roberto Sánchez. Sin embargo, con aproximadamente el 45% de las actas aún pendientes de contabilización o procesamiento, el resultado final permanece abierto y sujeto a variaciones significativas conforme avance el escrutinio.
Este escenario de elevada incertidumbre política será seguido de cerca por los inversionistas cuando reabran los mercados. La atención estará centrada en la reacción de la Bolsa de Valores de Lima, el tipo de cambio y los activos peruanos, especialmente considerando que Roberto Sánchez es percibido por parte del mercado como una figura de continuidad respecto a algunas de las políticas impulsadas durante el gobierno de Pedro Castillo.
Precisamente, la experiencia electoral de 2021 constituye el principal antecedente para evaluar una eventual reacción de los mercados. En un reciente análisis, Credicorp Capital recordó que las elecciones de aquel año demostraron que las restricciones institucionales pueden limitar la implementación de determinadas políticas y acotar el riesgo político de largo plazo, pero no necesariamente evitar ajustes significativos en los precios de los activos durante el corto plazo mientras los inversionistas procesan la incertidumbre.
La firma destacó que la victoria de Pedro Castillo en 2021, acompañada por propuestas de cambio constitucional y una agenda económica percibida como más intervencionista, generó una fuerte corrección en el mercado peruano incluso antes de que el mandatario asumiera funciones. El índice MSCI Peru General retrocedió 10.5% en la primera jornada bursátil posterior a la elección y acumuló una caída de 13.2% una semana después. Un mes más tarde, el descenso alcanzaba 17.6%.
Las mayores presiones se concentraron en sectores considerados sensibles al riesgo político y regulatorio. Entre las compañías con peor desempeño en la primera sesión posterior a los comicios destacaron Unacem (-17.9%), Ferreycorp (-17.7%), Alicorp (-17.6%), Minsur (-15.9%), Cerro Verde (-15.0%) e Intercorp Financial Services (-10.3%). Asimismo, Cementos Pacasmayo retrocedió 9.0%, Buenaventura cayó 7.3% e InRetail perdió 7.7%.
Credicorp Capital señala que, si bien posteriormente los inversionistas fueron incorporando a sus expectativas las limitaciones institucionales que enfrentaba la administración de Castillo para ejecutar cambios estructurales, el episodio evidenció que los mercados pueden reaccionar con fuerza ante escenarios de incertidumbre política, incluso cuando el riesgo de largo plazo termina siendo menor al inicialmente percibido.
La comparación resulta especialmente relevante debido a que el mercado peruano llega a esta elección tras un desempeño sobresaliente durante 2026. Impulsada por el favorable entorno para los metales, sólidos resultados corporativos y el interés de inversionistas locales e internacionales, la renta variable peruana se ha ubicado entre las más rentables del mundo en lo que va del año, elevando la sensibilidad de los inversionistas frente a cualquier evento que pueda alterar las perspectivas económicas y políticas del país.
Con dos conteos rápidos independientes mostrando un empate técnico y una ventaja parcial de Fujimori en el conteo oficial de la ONPE, el resultado de la elección presidencial aún está lejos de definirse. En ese contexto, la apertura de los mercados este lunes ofrecerá una primera señal sobre cómo los inversionistas interpretan el escenario actual y qué tan comparable consideran la coyuntura de 2026 respecto a la observada hace cinco años.