El Congreso de la República aprobó con 117 votos a favor, ninguno en contra y cuatro abstenciones el octavo retiro de fondos de AFP, que permitirá a los afiliados disponer de hasta S/21,400 en cuatro desembolsos mensuales equivalentes a 1 UIT. La medida quedó lista para ser promulgada por la presidenta Dina Boluarte, quien ya manifestó su respaldo.
Para el mercado de capitales, la noticia no pasará desapercibida. Cada retiro reduce el stock administrado por las AFP, principales inversionistas institucionales en la Bolsa de Valores de Lima (BVL). Esto significa que, para cumplir con los desembolsos, las administradoras podrían verse obligadas a liquidar posiciones en acciones y bonos locales, presionando a la baja los precios y afectando la liquidez del mercado.
En las ocasiones anteriores, los retiros han coincidido con jornadas de volatilidad en la BVL, especialmente en papeles líderes. Actualmente las acciones de emisores como Ferreycorp, InRetail, Buenaventura, Credicorp y Cementos Pacasmayo representan parte de las carteras de las AFP.
El impacto también se extiende al mercado de renta fija, donde la venta de bonos soberanos y corporativos suele generar un aumento en las tasas y una mayor percepción de riesgo. Esto no solo encarece el financiamiento de empresas locales, sino que también golpea la valoración de portafolios.
En el corto plazo, los componentes del índice MSCI nuam Perú General podrían enfrentar jornadas de presión vendedora, especialmente en las primeras ruedas tras la promulgación. El patrón observado en retiros anteriores sugiere caídas puntuales en algunas acciones blue chip, con recuperación posterior una vez que el flujo de ventas se estabiliza y los precios encuentran nuevos niveles de soporte. La atención estará puesta en la reacción de los inversionistas extranjeros, quienes suelen aprovechar estos episodios para incrementar posiciones a precios más bajos.
A mediano plazo, la medida profundiza un problema estructural: el debilitamiento del mercado de capitales peruano, que depende en gran medida de las AFP como inversores de largo plazo. La reducción de fondos administrados no solo resta profundidad al mercado, sino que también limita la capacidad de las empresas para financiarse mediante emisiones de deuda o colocaciones de acciones.
El octavo retiro llega en un momento en que la BVL viene mostrando una fuerte recuperación impulsada por el repunte de los precios de los metales. La medida podría atenuar ese impulso y devolver presión vendedora a la plaza bursátil, en un entorno donde se vienen sumando esfuerzos por potenciar la liquidez.
En términos de flujos de salida, según estimaciones de la Pontificia Universidad Católica del Perú, el octavo retiro de fondos AFP liberaría S/ 26,000 millones, equivalentes al 2% del PBI.