VanEck presentó hoy en las oficinas de la Bolsa de Valores de Lima (BVL) sus perspectivas sobre el oro, con un enfoque claramente optimista. La gestora anticipa que el metal precioso cierre el 2025 en 4,000 dólares la onza y que en el 2026 alcance los 5,000 dólares. De concretarse este escenario, supondría una ganancia adicional cercana al 30% respecto a su cotización actual, tras un 2025 en el que el oro ya acumula una apreciación de 47%.
La firma explicó que los factores que sostienen la tendencia alcista son las expectativas de al menos dos recortes más en la tasa de referencia de la Reserva Federal de Estados Unidos, la persistente inestabilidad geopolítica que refuerza el rol del oro como activo refugio y la creciente demanda por parte de bancos centrales, en especial de países como China y Rusia que buscan reducir su dependencia del dólar. Eduardo Escario, Regional Director International Business Development de VanEck, destacó que históricamente por cada reducción de 25 puntos básicos en la tasa de política monetaria estadounidense, el oro reacciona subiendo en promedio 25% en los siguientes 500 días.
Cotización del oro spot (XAU) en el 2025
Fuente: Tradingview
Durante la presentación también se subrayó que el oro mantiene la menor correlación con otras clases de activos, desde renta fija y renta variable hasta alternativos y materias primas, lo que refuerza su papel en la diversificación de portafolios. Según el ejecutivo, la participación del oro debería ser de al menos un 5% en un portafolio modelo, distribuido en partes iguales entre oro físico y acciones de mineras auríferas. En ese sentido, remarcaron que mientras el precio del metal ha alcanzado máximos, las acciones mineras estuvieron rezagadas en los últimos dos años y recién este 2025 empezaron a revertir esa brecha, lo que abre oportunidades en renta variable aún con valor relativo.
VanEck recordó además que en la BVL está listado su fondo bursátil GDX, que otorga exposición a una canasta de compañías productoras de oro y que, en la Bolsa de Nueva York, se ubica como el quinto ETF más negociado. Para la gestora, la combinación del atractivo defensivo del oro físico con el potencial de apreciación de las mineras refuerza el argumento de mantener al metal como un componente estructural en la construcción de portafolios.