Citi ajustó recientemente al alza su proyección de corto plazo para el precio de la plata en un contexto de fuerte rally de los metales preciosos y creciente apetito por activos refugio. El movimiento cobra especial relevancia considerando que el metal viene cotizando en el entorno de los 110 dólares por onza, niveles históricamente elevados que reflejan un avance significativo frente a años previos. En este escenario, el banco elevó su objetivo a tres meses hasta niveles cercanos a los 150 dólares por onza, reconociendo que la plata ha superado ampliamente sus estimaciones anteriores.
De acuerdo con el equipo de research de Citi, este desempeño no responde tanto a un cambio estructural en los fundamentos de oferta y demanda, sino principalmente a flujos financieros, posicionamiento especulativo y a la búsqueda de cobertura frente a un entorno global marcado por la incertidumbre macroeconómica, la política monetaria y las tensiones geopolíticas. En ese sentido, la plata viene comportándose como un “oro amplificado”, con movimientos más agresivos y una volatilidad superior, en paralelo a un oro que continúa marcando máximos y a un ratio oro-plata que se ha venido comprimiendo.
Este comportamiento ha dado pie a narrativas extremadamente alcistas en el mercado; sin embargo, Citi se muestra prudente y descarta que el precio de la plata pueda escalar hacia niveles de 300 dólares por onza en el corto o mediano plazo, calificando ese escenario como altamente improbable. Para el banco, dichos niveles responden más a ejercicios estadísticos extremos que a una expectativa realista basada en las condiciones actuales del mercado.
Citi subraya además que, si bien el sesgo de corto plazo se mantiene positivo, la plata sigue siendo un activo históricamente volátil, por lo que no se descartan episodios de corrección una vez que los flujos financieros comiencen a normalizarse o si el contexto macro deja de favorecer a los metales preciosos como activos refugio.
En el mercado local, este escenario resulta particularmente relevante para algunas compañías listadas en la Bolsa de Valores de Lima que cuentan con exposición directa e indirecta al precio de la plata. Entre las más sensibles destacan las mineras polimetálicas como Volcan, Buenaventura y Nexa, donde la plata representa una parte relevante de su mezcla de producción junto con zinc y plomo, por lo que un entorno de precios elevados del metal puede traducirse en un viento de cola para sus resultados y valorizaciones. Otras compañías del sector, como El Brocal o Cerro de Pasco Resources, también presentan exposición, aunque en menor proporción, al no ser la plata el principal componente de sus ingresos frente a otros metales. Así, el rally de la plata no solo concentra la atención en el mercado internacional, sino que vuelve a poner en el radar a varias mineras de la BVL en un contexto de precios históricamente altos para los metales.